Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de abril de 2015

142. We are infinite


I don't know if I will have the time to write any more letters... because I might be too busy trying to participate.
So, if this does end up being the last letter...

I want you to know that I was in a bad place before I started high school. And you helped me. Even if you didn't know what I was talking about... or know someone who's gone through it.
You made me not feel alone.
Because I know there are people who say all these things don't happen. There are people who forget what it's like to be 16 when they turn 17.

I know these will all be stories someday.
And our pictures will become old photographs.
And we'll all become somebody's mom or dad.

But right now these moments are not stories.
This is happening.
I am here.
And I am looking at her.
And she is so beautiful.
I can see it.
This one moment when you know you're not a sad story.
You are alive.
You stand up and see the lights on the buildings... and everything that makes you wonder.
And you're listening to that song on that drive... with the people you love most in this world.

And in this moment, I swear...

we are infinite.



The perks of being a wallflower - Stephen Chbosky






miércoles, 14 de septiembre de 2011

072. Si olvidas el futuro, pierdes el presente


[...]
Yo en cambio hace tiempo que aprendí que la vida se pasa volando, mirando a los adultos a mi alrededor, tan apresurados siempre, tan agobiados porque se les va a cumplir el plazo, tan ávidos del ahora para no pensar en el mañana... Pero si se teme el mañana es porque no se sabe construir el presente, y cuando no se sabe construir el presente, uno se dice a sí mismo que podrá hacerlo mañana y entonces ya está perdido porque el mañana siempre termina por convertirse en hoy, ¿lo entendéis?
De modo que sobre todo no hay que olvidarlo. Hay que vivir con la certeza de que envejeceremos y que no será algo bonito, ni bueno, ni alegre. Y decirse que lo que importa es el ahora: construir, algo, ahora, a toda costa, con todas nuestras fuerzas. Tener siempre en mente la residencia de ancianos para superarse cada día, para hacer que cada día sea imperecedero. Escalar paso a paso cada uno su propio Everest y hacerlo de manera que cada paso sea una pizca de eternidad.
Para eso sirve el futuro: para construir el presente con verdaderos proyectos de seres vivos.
[...]

Muriel Barbery - La elegancia del erizo

miércoles, 3 de agosto de 2011

068. No podía dejar de hacerlo

"Las sombras son pasadizos hacia el mundo de la noche, del invierno, el país de los muertos", me dijo Jack. ¡Yo necesito ir a ver! Aunque me haga daño.

Ya a los catorce años, después de mi primera ruptura sentimental, no podía dejar de ir a montar en bicicleta por los alrededores de la casa de la chica que me había roto el corazón. Olfateaba el aire durante unos minutos y regresaba a casa tan triste como un yunque, con las piernas doloridas por haber ido en la bici contra el viento. Aquello no me ayudaba en nada, me ponía enfermo; sin embargo, no podía dejar de hacerlo. Hoy, el síntoma es el mismo, es preciso que vaya al país de los muertos.

Mathias Malzieu - La alargada sombra del amor

martes, 26 de julio de 2011

067. Pierde el miedo

[...]


- Si tienes miedo de hacerte daño, aumentan las probabilidades de que eso mismo suceda. Fíjate en los funambulistas, ¿crees que piensan en que tal vez caerán cuando caminan cuidadosamente por la cuerda? No, ellos aceptan ese riesgo y disfrutan del placer que les proporciona desafiar el peligro. Si te pasas la vida procurando no romperte nada, te aburrirás terriblemente... ¡No conozco nada más divertido que la imprudencia! ¡Mírate! ¡Digo "imprudencia" y se te encienden los ojos! ¡Ja, ja! Cuando a los catorce años se decide cruzar Europa para ir en busca de una muchacha es que se tiene una seria tendencia a ser imprudente, ¿verdad?
- Sí, sí... Pero, ¿no conocerá usted algún truco para reforzar un poco mi corazón?
- Oh, claro... Escúchame bien, ¿estás listo? Escúchame muy atentamente: el único truco, como dices, que te permitirá seducir a la mujer de tus sueños, es justamente tu corazón. No este en forma de reloj que te añadieron cuando naciste. Te hablo del verdadero, el de debajo, hecho de carne y de sangre, el que vibra. Es con ese con el que tienes que trabajar. Olvídate de tus problemas de mecánica, así les quitarás importancia. ¡Sé imprudente y, sobre todo, entrégate sin reservas! [...] Pero debes saber que no siempre funciona. No puedo garantizarte nada. Debo ser honesto y decirte que yo mismo acabo de fracasar con la mujer que creía que sería la mujer de mi vida. En cualquier caso, es evidente que no existe ningún "truco" que funcione siempre y en todas las ocasiones.


[...]


Mathias Malzieu - La Mecánica del Corazón

jueves, 21 de enero de 2010

019. Cuatro amigos



Ven conmigo, Bárbara, quería decirle. Yo también convertiré nuestro apartamento en un lugar alejado del mundo, no dejaremos que nadie entre en nuestra vida si tú no quieres, levantaré el parquet para que puedas tener un huerto, aprenderé a pilotar avionetas aunque sea para construirlas de papel. Convertiremos la casa en tu laboratorio de fotos, no conocí a nadie que le sentara tan bien la luz roja. Fabricaré playas para ti con arena sobre los tejados. Bárbara, nos inventaremos la vida cada mañana. Le he perdido el miedo a la felicidad, aprenderé a saludarla por el pasillo sin sentirme mal por no estar mal, como antes sospechaba de los sueños si no eran pesadillas. Súbete a este tren y vuelve al lugar al que perteneces. Los grandes egoístas también podemos tener grandes amores. Ven conmigo, Bárbara.



David Trueba, Cuatro Amigos (Anagrama)